Hacernos mayores conservando la salud mental

Ponemos muchísimo interés en nuestra salud para tener una vejez lo mas sana posible, cuidamos los alimentos, hacemos ejercicio, etc., y todo esto lo evaluamos fácilmente, nos pesamos, evaluamos diferentes medidas de nuestro cuerpo, niveles de colesterol en sangre y otros, pero sin embargo hay una parte de la salud que no podemos observar y que sin ella no podemos mantener una vida integral, esa parte es la salud mental.

Al hablar de salud mental nos referimos a todos aquellos elementos que se incluyen en nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la adultez.

En resumen, salud mental es el equilibrio mental que logramos dentro de nuestra vida y que nos permite un funcionamiento optimo en los diferentes aspectos de nuestra vida, pero ¿Cómo podemos alcanzarla? No todos los aspectos de nuestra vida estarán siempre en perfecto balance y tendremos una vida sin fallas, pero podemos seguir algunos consejos para equilibrar nuestra salud mental, especialmente a medida avanzamos en edad.

Una de las situaciones que puede afectar fuertemente nuestro equilibro mental es avanzar ya a una edad madura, crecer trae aparejado muchas cosas. Disponemos de más tiempo para disfrutar o viajar luego de jubilarnos, podemos pasar tiempo con nuestros nietos en caso de tenerlos y tenemos más momentos para dedicarnos a nosotros. Pero también el correr de los años conlleva pérdidas de seres queridos e, inevitablemente, un deterioro de nuestro cuerpo y mente. Por eso, a continuación, encontrarás diez tips para conservar la salud mental durante el envejecimiento lo mejor posible.

1- Crearnos una nueva rutina

No importa cuánto hayamos ansiado retirarnos mientras trabajamos. Pasar, de un día para el otro, a ser jubilados nos deja mucho tiempo entre manos, que antes estaba ocupado con las tareas laborales y, de repente, es ocioso. Por eso es fundamental encontrar nuevas cosas para hacer, formar una nueva cotidianidad que no sea simplemente quedarnos sentados en casa todos los días. Mantenernos activos, quizás con cosas que tuvimos que aplazar por falta de momentos, es fundamental para que nuestro cerebro siga funcionando.

2- Probar cosas nuevas

Abrirnos a experiencias novedosas, animarnos a intentar aquellas cosas que desestimamos por miedo, vergüenza, o porque simplemente “no era el momento” es una buena idea para que nuestra mente esté estimulada, para mantener la curiosidad. Ya sea tomar clases de baile, viajar, aprender un idioma o una disciplina o lo que sea que te saque de tu zona de confort te ayudará a mantenerte activo.

3- Dormir lo necesario

Muchas veces, a medida que envejecemos nos cuesta conciliar el sueño. Si no dormimos lo suficiente, podemos sufrir de depresión o ansiedad, por lo que es importante encontrar el momento y la forma de dedicarle las horas precisas. Nuestro cerebro podrá descansar, recargarse, y nos sentiremos más frescos por la mañana.

4- Hacer ejercicio

Son muy conocidos los beneficios de la actividad física: mejora la función cardiorrespiratoria, reduce el estrés, previene el desarrollo de enfermedades, mejora el humor, prolonga la vida y su calidad. Todas ventajas para envejecer saludables.

5- Ser consciente de nuestras limitaciones

Si bien es fundamental sentirnos jóvenes, con ánimos de hacer y conquistar nuevas oportunidades, nuestro cuerpo, más rápida o más lentamente, envejece. Sobreexigirnos puede traernos inconvenientes, podemos lastimarnos y, por ende, deberemos interrumpir nuestras actividades quedándonos en casa hasta curarnos. Es recomendable consultar con el médico antes de tomar decisiones abruptas.

6- Meditar

Dedicar unos minutos al día a esta actividad puede ser beneficioso a medida que envejecemos. Nos permitirá concentrarnos en nuestro cuerpo, disminuir el estrés, mejorar la atención y relajarnos.

7- Tener hábitos alimenticios saludables

Los excesos nunca son buenos y, si queremos cuidar nuestro cuerpo y mente, es importante consumir alimentos variados, ricos en hierro, antioxidantes y vitaminas, entre otros. Necesitamos reponer la energía empleada en nuestro día a día para mantener un balance.

8- Mantenernos conectados con el mundo

Es importante no aislarnos, incluso ante situaciones difíciles. La compañía, la comunicación con otras personas, influye en nuestro estado de ánimo y mantiene nuestra mente activa.

9- Realizar ejercicios de agudeza mental

Crucigramas, sopas de letras… todo eso nos ayudará a tener la mente en movimiento. Sin embargo, el ejercicio mental por excelencia es la lectura. Así que, solo es cuestión de buscar un buen libro y disfrutarlo.

10- Pasar tiempo en la naturaleza

Salir a pasear, quedarnos un rato sentados en el banco de la plaza, ir a un día de campo, incluso arreglar el jardín nos ayuda física y mentalmente. Cambiamos de aire, caminamos, tomamos algo de sol y, sobre todo, nos relajamos.

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